Mi vida pasaba día tras día en medio de unas tonalidades grises
sin sentido alguno o motivo aparente el despertar
respirar era algo primordial pero sin inspiración alguna
y convivir con los demás era algo de formalismo simplemente.
Caminar en una realidad de poca emoción es tan vacío
tan simple como una estrella sin brillo alguno
y todos los días son un karma para el cuerpo y el alma
que sin motivo alguno, iba pudriendo desde dentro de mi.
No obstante llegaste a mi vida con un hola y una sonrisa
fue un rayo de luz en medio de mi oscuridad absoluta
y sin darme cuenta mi corazón latió con gran emoción
de saber tu nombre y estar cerca de ti.
Desde ese día fue como un darle vida, darle color a mi realidad
que cada despertar, cada mañana es cómo un nacer de nuevo
y prepararme de la mejor forma para que te fijes en mi
pues, cuando te veo, se me enredan las palabras en la garganta.
Tengo en mi mente el discurso a darte al verte
pero, veo tu sonrisa, me das el saludo y todo se me olvida
tan solo me quedo mirando el resplandor que hay alrededor tuyo
y sueño noche tras noche conocerte más a fondo.
Tan solo sé que, si mañana muero de repente no tendré pena alguna
pues, conocí a alguien especial en mi vida
alguien capaz de dar brillo a mi existencia
y alguien que daba esperanza alguna de un mejor mañana.
Att
Carlos Arango
Twitter @CJ_Arango
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